sábado, 7 de mayo de 2016

0) Taketomi


I will call Taketomi this blog and the link : totaketomi.blogspot.com 
It is my purpose sleeping in Ishigaki to move towards Taketomi every each other day, just 10 minutes by ferry. Also visit Hateruma the southernmost point of Japan.

And maybe also Hatoma and Kohama. Let´s see
I will write in english some times but I apologize to do longer in spanish, there is only an important reason I can find the words easily.



Es mi cuarto viaje a Okinawa -catorce a Japón desde 1989-.
Empiezo con algo que me ha sucedido esta tarde, cosas de japoneses, que a veces aunque se les tenga etiquetados como muy cuadrados -a un amigo mio japonés los alemanes le parecen muy relajados- al final tienen su válvula de escape -no necesariamente el pachinko- .
Del viaje hasta hoy, aunque ya hace una semana que llegué, arrastro un jetlag de caracter acumulativo, en Kansai y también en Naha -la capital de Okinawa en la isla principal- me he encontrado con amistades y nos hemos movido bastante incluida la agradable noche con los amigos del team Kokizami +.

He llegado a la habitación, el hotel es grande, unas doscientas habitaciones, he resuelto un par de cuestiones de intendencia -ventana al mar, la principal-, desempacado y me he dispuesto a salir a cenar, el menú, facilón aquí pero muy exótico -luego doy recetas para quién llegue hasta allí- , "umi budou y goya champuru", tengo ganas de comer eso y pulso el botón del ascensor, estoy en el noveno y son las siete y media de la tarde, no se siente ningún ruido por los pasillos y en este hotel ni siquiera musica ambiental algo habitual en otros hoteles de este tipo, "indios tabajaras o el condor pasa, mas fino algo de Isaishi o más tradicional Asadoya Yunta instrumentada -especialmente aquí en Oki-, tampoco cualquier clásico japonés igualmente instrumentado como Yumi Arai (Yumi Matsutoya ya casada),  conclusión el Toyoko inn es bastante espartano pero más que conveniente para mi economía y tiene en la habotación todo lo que necesito.
El ascensor de todos modos para en el séptimo, si hay alguien más, y para mi sorpresa entra un japonés sólo, bueno casi sólo, más bajo que alto, mas joven que viejo, mas feo que guapo, mas delgado que gordo, con gafas y va acompañado con una SILLA, la de la habitación, la reconozco, es igual que la mia.
Es la primera vez que veo algo así, cuando la introduce lo hace a pulso, con extrema delicadeza, como si la silla fuera una maleta, tratando de no molestar, con gran naturalidadad, hay sitio para los tres de sobra.

Nunca he visto cosa igual, yo he bajado para que me resolvieran lo de la habitación, en ascensores de hoteles se ve que hay quien sube o baja con un conector facilitado en recepción, un secador de pelo quizás, una jarrita o un vaso... otros objetos pequeños salvo justificados equipajes, pero qué le pasará a la silla, necesitará un ajuste, pero... ¿un cliente encargándose de ello bajándola?, la repaso con la mirada y no veo nada, está bien.
No se si por que se da cuenta o se lo imagina, o la "telepatía" que suman los dos puntos anteriores me dice "zukosi... " ..."un poco extraño sí"
A la vez que se abren las puertas, se queda en el tercero, me descubre la cuestión "tomodachi" amigo, "nomu" beber... Y se sonrie...  yo a carcajada limpia el resto de la bajada.

Conclusion, a veces se descuadran y era antes de empezar a beber. No me cabe la menor duda por otra parte que esa silla -una por habitación- estará en el mismo lugar y estado en que se encontraba hoy, o incluso mejorada, mañana, no habrá una mancha de cerveza o saque en su tapizado.

No he parado de reirme hasta despedirme de las atentas empleadas del lobby que me han mejorado hasta el precio, porque la habitación inicial además de no dar al mar era demasiado grande para mí.
Asi me he ido a por mi goya champuru  y a por mi umi budou  al restaurante de Hidemitzu.